A pesar de los avances logrados, las niñas y las mujeres siguen siendo objeto de discriminación en el acceso a la educación y en los sistemas educativos. Hay 57 millones de niños en todo el mundo, de ellos 31 millones de niñas, que no asisten a la escuela y dos terceras partes de los adultos analfabetos son mujeres. En los países en desarrollo, las niñas adolescentes tienen más probabilidades de deserción de la escuela secundaria que los niños, en especial en las zonas rurales.

Hay muchas razones que impiden que las niñas vayan a la escuela. La pobreza, el embarazo, la violencia en los colegios, el matrimonio temprano y las normas de género discriminatorias son algunos de los principales obstáculos para la educación de las niñas en todo el mundo. El valor de la matrícula, la amenaza de violencia en el camino a la escuela y en la escuela, y la percepción de los beneficios del trabajo doméstico para las niñas las mantienen fuera de la escuela. El embarazo y el matrimonio temprano interrumpen la escolarización de las niñas adolescentes antes de que hayan terminado la escuela secundaria.

El artículo 10 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer es la disposición más amplia sobre el derecho a la educación de las mujeres y las niñas. Según este artículo, los Estados tienen la obligación de tomar todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer, a fin de asegurarle la igualdad de derechos que el hombre en el ámbito de la educación y garantizar:

  • Las mismas condiciones de acceso a los estudios en todos los niveles educativos, tanto en las zonas urbanas como rurales;
  • la misma calidad de educación, la eliminación de todos los conceptos estereotipados de los papeles de los hombres y las mujeres;
  • Las mismas oportunidades de beneficiarse de las becas y subsidios de estudio, de acceder a los programas de educación continua, inclusive los programas de alfabetización, y a participar en actividades deportivas y educación física;
  • la reducción de las estudiantes de las tasas de deserción escolar y
  • acceso a información educativa sobre salud, incluso asesoramiento sobre planificación familiar.

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre los Derechos del NiñoConvención de la UNESCO contra la Discriminación en la Educación y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos garantizan también a las niñas y las mujeres el derecho a la educación combinando las disposiciones generales en materia de no discriminación con las disposiciones específicas sobre el derecho a la educación.

El derecho a la educación de las mujeres y las niñas es protegido especialmente en África.

  • El artículo 12 del Protocolo de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África enumera una lista de obligaciones del Estado para garantizar a las niñas y las mujeres, el derecho a la educación y a la formación, inclusive la protección de las mujeres, especialmente las niñas, de acoso sexual en las escuelas y otras instituciones educativas y establecer sanciones contra los autores de dichas prácticas. Los Estados también están obligados a adoptar acciones positivas para promover la alfabetización de las mujeres, así como su educación y formación, y para promover la matrícula y la retención de las niñas en las escuelas.
  • El artículo 11 de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niño obliga al Estado a adoptar medidas especiales con respecto de la mujer para asegurar la igualdad de acceso a la educación.
  • El artículo 13 de la Carta Africana de los Jóvenes estipula que el Estado deberá garantizar cuando corresponda, que las niñas y las mujeres jóvenes que se casan o se embarazan antes de completar su enseñanza tendrán la oportunidad de continuar su educación.

Para ver ejemplos, consulte la publicación de la UNESCO, Implementing the Right to Education - A compendium of practical examples (páginas 85 a 95). Sin embargo, es necesario hacer más en todo el mundo para traducir las obligaciones internacionales de los Estados en la legislación y las políticas nacionales y asegurar que se apliquen.

Para obtener más información, consulte Instrumentos internacionales: El Derecho de las Niñas y Mujeres a la Educación